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Carmen, la mujer que a pulso se ganó la rectoría del Colegio Mayor de Bolívar

Carmen Alvarado Utria, rectora del Colegio Mayor de Bolívar//Redacción: Eleana Martelo Tirado//Fotografía: Sergio Zuleta Tovar.

Siempre escuchaba, en las ceremonias de grado y en los discursos de bienvenida a los nuevos estudiantes, el relato de la rectora de cómo llegó a ocupar ese importante cargo en el Colegio Mayor de Bolívar.

Varias veces, aunque ya había escuchado sus palabras, se me erizó la piel, no lo niego. Entonces recordaba aquella frase tan cliché, pero tan real que dice que «si Dios te dio la capacidad de soñar, también te dio la capacidad de cumplir esos sueños».

Basta hablar de la niñez de Carmen Alvarado Utria y de la historia de su familia, para evocar un rosario de recuerdos y viajar hacia el pasado, a más de cinco décadas atrás.

El pueblo que la vio nacer

«Yo nací en el pueblo más hermoso del planeta», afirma entre risas. «Nací en Galerazamba, Bolívar. En ese pueblo tuve la infancia más feliz que alguien se pueda llegar a imaginar. Una infancia llena de amor, afecto, libre, sin dolor, sin tristezas, la infancia que toda persona se merece: rodeado de la familia, amigos y vecinos», dice con un brillo en sus ojos que dejan al descubierto que, pese a los años, siempre extrañará a su pueblo.

Y cómo no añorarlo, si su padre pensando en labrarles un buen futuro se llevó a toda la familia lejos de esa tierra de gente pujante y de pescadores por naturaleza. Se vinieron a Cartagena cuando ella tenía tan solo seis años.

Acá empezó a estudiar, siempre con la convicción de que «cuando fuera grande», como decíamos todos cuando pequeños, sería una maestra.

«No recuerdo un momento de mi vida en el que no tuviera claro que yo quería ser maestra, desde niña siempre lo anhelé. Cuando terminé la Primaria ya la tenía súper clara, quería estudiar en La Normal, donde se formaban los maestros en aquella época. Recuerdo que le dije a mi mamá: ‘Mamá, ¿cuándo vamos a hacer los trámites? Te quiero advertir que, si no hay un cupo en La Normal para yo ser maestra, no hago el bachillerato’. A ella eso le impactó tanto que habló con una vecina que tenía a su hija estudiando ahí, entonces nos contactó con alguien y luchamos tres días por mi cupo».

La mujer que está frente a mí, de 54 años, de cabello negro y corto, de lentes, vestida de blusa blanca encampanada en las mangas y jeans, y que luce unos transparentes aretes azul cielo, conserva esa determinación y ese ímpetu. Sentada en el escritorio de su oficina, en el Mayor, me cuenta el desenlace de su lucha para ser docente.

«Logré graduarme en La Normal y desde los 19 años – recuerda emocionada- empecé a trabajar como maestra. Comencé en una institución educativa privada, en el Gonzalo Jiménez de Quesada. Aprendí muchísimo y quiero mucho a los dueños. Mi juventud fue atípica, porque no pasaba en fiestas ni nada de eso, era muy disciplinada y dedicada».

Galerazamba, Bolívar//Foto tomada de internet.

Su encanto por la investigación

De padres campesinos. Su madre, Rita Utria, era ama de casa, y su padre, José del Carmen Alvarado, se dedicaba al trabajo en una mina de sal que había en el pueblo. Eran siete hermanos, sabía que no era fácil seguir estudiando, pues no había nacido en cuna de oro ni con corona, o como muchos en este país: «Con el pan debajo del brazo».

Pero esas condiciones jamás la hicieron desistir, al contrario, fueron el motor para continuar superándose. Su deseo de ser profesora era irrenunciable y cada día crecía como espuma.

Aunque todo indicaba que estudiaría Educación Especial en la Universidad Pedagógica Nacional, en Bogotá, el destino y las condiciones económicas de sus padres la llevaron en 1987 a formarse como Tecnóloga en Educación Preescolar en la institución que hoy dirige. Su trabajo de grado le hizo descubrir que no solo le apasionaba enseñar a los niños, sino también la investigación.

«Hice mi trabajo de grado y eso me encantó tanto que cuando una compañera me preguntó que a qué me iba a dedicar, sin duda, le respondí que quería dedicarme a la investigación. El tiempo pasó e hice la profesionalización, donde me conocí con Marcela Jiménez, la anterior rectora. A los dos años, luego de graduarnos, ella me dice que en el Mayor están necesitando a una persona que asesore a los estudiantes en los trabajos de grado, y me recomendó», dice sonriendo.

Así empezó su historia en el Mayor de Bolívar, en 1995. No sucumbió ante los temores de la juventud por los nuevos retos, todo lo nuevo le causaba fascinación. Cuando le preguntaron si se le medía a ese cargo, respondió con un rotundo sí. Tenía la plena certeza de que eso era lo suyo.

«Yo dije: ‘Claroooo, si eso es lo que a mí me encanta'», cuenta soltando una carcajada que retumba en toda la oficina. Su alegría es inocultable. Su amor por la investigación y su perseverancia la llevaron, de igual forma, a trabajar en la Universidad Rafael Núñez y en el Colegio La Presentación y, más adelante, en otras instituciones como IAFIC (Corporación Universitaria Regional del Caribe), la Simón Bolívar y la Universidad San Buenaventura, donde estuvo por casi 11 años hasta que sus compromisos como rectora no le permitieron seguir formando maestras.

Poco a poco su trabajo en la antes conocida Universidad Femenina (Mayor de Bolívar) fue exaltado, y no sólo eso, también premiado con ascensos.

«Después de asesorar los trabajos de grado, fui coordinadora del Centro de Investigación, Vicerrectora por cinco años, rectora encargada en el periodo de Marcela Jiménez, y hoy rectora titular», comenta con orgullo.

La rectora en el marco del III Foro Internacional y IX Nacional de Pensamiento Moderno y Contemporáneo.

La rectoría, un reto muy criticado, pero de enseñanza

Al hablar de su primer periodo rectoral, Carmen Alvarado, sin titubeos, señala que «fue muy, muy difícil». Su voz es pausada y ya no está tan sonriente como al principio de esta entrevista.

Relata que, en esa época, a sus 43 años, cuando asumió el reto de la rectoría, soplaron vientos huracanados, llovieron críticas y voces de rechazo que pensaban que desmerecía el cargo por su condición social y su origen.

«Los ataques fueron a mi origen, a mi raza, a mi condición social, a no tener padrino político, a no ser nadie. Y eso, eso afecta el autoes…».

Inmediatamente se le quiebra la voz, no puede pronunciar palabra alguna. Por unos segundos, se escucha un silencio ensordecedor en su oficina, luego vuelve a tomar aire y continúa.

«Pero Dios fue muy bueno», se oye nuevamente un silencio. «Dios fue demasiado bueno en aquel tiempo conmigo, y lo sigue siendo. Aprendí de eso que no importa lo que dicen de uno, sino lo que dice Dios. Esa experiencia mala fue al mismo tiempo buena, porque me enseñó que yo no tengo precio, ese lo pagó Dios con su sangre. La gente puede decir lo que quiera», expresa con los ojos aún humedecidos.

Aunque ya con mucha más experiencia y doblemente empoderada del cargo, confiesa que los últimos cuatro años al frente de la institución tampoco han sido fáciles. Cree que su paciencia, serenidad y autocontrol han sido claves para afrontar las crisis.

La rectora en el lanzamiento de la Semana Internacional Canadá en 11 experiencias.

La despedida, una catarsis necesaria

El próximo 18 de diciembre será el último día de Carmen Alvarado Utria como rectora del Colegio Mayor de Bolívar, después de ocho años de administración. Advierte que será difícil despedirse de una institución que hizo parte de casi 24 años de su vida, admite que llorará y que su mayor sueño con esta alma mater es verla más empoderada en Cartagena.

«No va a ser fácil, voy a echar mi ‘llorada’, obviamente, y me la voy a gozar», recalca, nuevamente, entre carcajadas.

Y continúa: «Eso forma parte de la catarsis. No me preocupa que voy a hacer después, se lo entregué a Dios. Desde diciembre de 2017 empecé mi despedida y sé que lo que venga será bueno. Voy a extrañar a la institución, pero no quiero que me haga falta nada, no quiero ataduras», afirma sin rodeos.

Su espíritu soñador, visionario y su determinación en la vida evitaron que estuviera -como ella misma indica jocosamente – igual que muchas de las mujeres de su pueblo: «Sin dientes, con el pelo enredado, obesa, con hijos, muy enferma, sin futuro y sin posibilidades».

Con cuatro títulos a cuesta: Licenciada en Educación Preescolar y Promoción de la Familia, especialista en Gestión de Centros Educativos, magíster en Educación con Énfasis en Cognición y doctoranda en Ciencias de la Educación, y por supuesto, con mayores conocimientos de la administración pública, espera que se le abran las puertas en otras instituciones. Ya tiene varias propuestas. Su pasión, ahora más que nunca, sigue siendo la educación.

Se va con la satisfacción del deber cumplido, tranquila, sin resentimientos y profundamente agradecida. Entre tanto, su gente más cercana la extrañará, pero con plena consciencia de que la vida es de ciclos y que la hora de su partida de la institución ha llegado.

La rectora participando en una actividad sobre la potencialización de las habilidades blandas.

El adiós que aún no ha llegado, pero que ya duele

«La Dra es demasiado comprometida y luchadora. Desde los18 años que trabajo acá puedo decir que nunca había tenido una jefa como ella. Siento que ha puesto mucha confianza en mí y en el equipo que la ha acompañado en estos dos periodos. Ella le ha traído muchos beneficios a la institución. Está metida en todas partes, sabe de todo, enfrenta los retos, no busca evadirlos. Los enfrenta con una entereza, es entregada a todo lo que hace. Me hizo creer más en mí, en que soy capaz de hacer las cosas», comenta su secretaria, Lina Vásquez Piedrahita, con los ojos nublados de lágrimas.

«Voy a extrañar sus enseñanzas. Es una persona que, pese a las dificultades que pudieran presentarse en su gestión, siempre mantuvo la calma. Reflexionaba mucho y siempre buscaba una salida. Su inteligencia y conocer el sistema educativo a la perfección le ayudaron mucho en su gestión. El cambio que ha tenido el Colegio Mayor es innegable», anota la vicerrectora, María del Pilar Herrera Peña, compañera de lucha de la rectora, de 2010 a 2018.

«Hablar de ella es sinónimo de compromiso. Su compromiso con la educación es impresionante. Ella no deja a medias nada, si empieza algo lo tiene que terminar. Voy a extrañar de ella muchas cosas, sobre todo el mensaje a las 6 a.m. recomendándome algo; también extrañaré su tenacidad y constante dedicación al trabajo. Su don de gente es increíble. Son sentimientos encontrados, se va la rectora, pero también mi consejera», indica en tono nostálgico la secretaria general, Fania Peñaranda Gutiérrez.

«Ella es muy allegada a sus trabajadores, muy sencilla y solidaria. Empezó como docente y ahora es la rectora. La vamos a extrañar, ha manejado la institución con mucha rectitud. Ojalá pudiera repetir su administración», dice María del Carmen «Mayo» Carranza, rememorando la llegada de Carmen Alvarado a esta alma mater.

«Su gestión ha sido muy buena. Se va una persona que sabe mucho de administración, ha conseguido muchos convenios con universidades extranjeras y nacionales. Es una mujer muy trabajadora, no deja de trabajar, trabaja día y noche, sábado, domingo. Es incansable», manifiesta Pedro Nel Puello Rodelo, el hombre que la transporta a diario de un lado a otro.

«La Dra Carmen es una mujer virtuosa y empoderada. Soy testigo de sus correndillas en la oficina y algunas discusiones que ha tenido al tratar de defender al Colegio Mayor de Bolívar. Lo que más voy a extrañar es su apoyo a las nuevas causas, a las nuevas ideas, su temple para afrontar las situaciones. Y como algo jocoso, las carcajadas que suelta en cualquier momento», precisa Abel Giovani Guzmán Puerta, coordinador de las TIC’s.

La rectora con algunos miembros de su equipo de trabajo.

De puertas abiertas

Pero la administración de Carmen Alvarado no ha sido de puertas cerradas. Desde el primer día al frente de la ITCMB, comenzó a estrechar lazos con entidades y personalidades en busca de conjugar convenios y alianzas que se tradujeran en crecimiento y beneficio para los estudiantes.

María José Cerezo, vicepresidenta de la Fundación española J. A. Gómez Cerezo, el cooperante pionero de la Clínica de lo Social, programa de responsabilidad social de la institución, destacó la asertividad y positivismo de la rectora para emprender los proyectos del alma mater.

«He tenido el placer de trabajar con una mujer comprometida, asertiva, clara, concreta, inteligente, sociable, trabajadora, honesta y con una confianza que me han inspirado desde que la conocí», recalcó.

Estela María Barreto Álvarez, vicerrectora de la Institución Universitaria Bellas Artes y Ciencias de Bolívar (Unibac), también resaltó su valor para el sector educativo.

«Ella es una persona muy valiosa para el sector educativo, por su preparación, conocimientos, esfuerzos y sensibilidad. Esto la ha hecho merecedora de los mejores elogios y reconocimientos por el desempeño de su labor como rectora del ColMayor, donde demostró seguridad y madurez en el cumplimiento de sus obligaciones. Hemos compartido los logros de la REDTTU, y en las diferentes reuniones donde participamos siempre la vi apoyando con ideas para hacer posibles las gestiones y proyectos, en procura de la sostenibilidad de las instituciones y la calidad de la educación superior», sostuvo.

La rectora en una de sus visitas al extranjero en busca de convenios y alianzas de cooperación.

Su proyecto más importante: la familia

Quienes disfrutarán ahora más de ella son su esposo, Rafael, y sus hijos, Rafael Antonio, de 27 años; Mateo Rafael, de 22, y Sara Marcela, de 17 años.

Nunca la tuvo fácil, pero lo logró, logró colocar mucho más en orden la casa ITCMB, consolidándola más en el exterior. Quedan muchos asuntos pendientes en el tintero, pero ya es tarea del nuevo rector asumir esos retos.

Y entonces, volvemos a 1969 cuando Carmen Alvarado Utria era apenas una niña de seis años. Su única preocupación era disfrutar esa etapa, pero a su corta edad tenía la plena convicción de que los sueños sí se cumplen, y esta realidad es una prueba de ello.

La rectora Carmen Alvarado Utria con su familia.

 

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A pocos días de dejar su cargo, la rectora del Colegio Mayor de Bolívar habló de sus principales logros

La rueda de prensa se realizó en el salón Rafael Núñez//Redacción: Eleana Martelo Tirado//Fotografía: Sergio Zuleta Tovar.

A tan solo 25 días de culminar su periodo (2010-2018) y entregar el cargo a su sucesor, que aún se desconoce, la rectora del Colegio Mayor de Bolívar, Carmen Alvarado Utria, habló ante los medios de comunicación y veedores ciudadanos sobre sus principales logros al frente de la institución.

Algunos logros

46 objetivos cumplidos fueron mencionados por la rectora en su intervención. Entre esos, se destacan el reconocimiento de la institución por la formación de ciclos propedéuticos en todos los programas profesionales, el aumento del número de beneficiarios de apoyos económicos para el pago de matrícula (De 134 se pasó a 307), la integración a la alianza FEBIC y CERES del Distrito, la ampliación de los campos de práctica para programas con desarrollo reciente (Diseño de Espacios Escénicos, Asistencia a la Primera Infancia y Gestión del Mantenimiento Electromecánico), la firma de un convenio con la Academia Diplomática, implementación del software de egresados, y el diseño de un portafolio de programas y proyectos con enfoque internacional (Diplomados, cursos y campos de verano, entre otros).

También hizo alusión a la gestión realizada con la alcaldía de Cartagena para la compra del terreno en el que se construirá una nueva sede (Avance 70%), creación de la Red de Desarrollo Comunitario para impulsar la Clínica de lo Social (Programa de responsabilidad del Mayor de Bolívar), fortalecimiento de la incorporación de las TIC’s a la educación presencial (25% de virtualización), aumento anual de matrícula (De 2.450 se pasó a 2.922), reconocimiento de los tres grupos de investigación institucional en la categoría B de Colciencias y el sostenimiento de la certificación de calidad institucional otorgada por ICONTEC.

Lo que quedó pendiente

El nuevo rector, que será designado el próximo viernes, 30 de noviembre, y tomará posesión del cargo el 19 de diciembre, tendrá varios retos.

Concretar la gestión financiera con aportes del Distrito, gestionar la expedición de los actos administrativos que reglamentan el Acuerdo 007 de 2008 para lograr el mejoramiento salarial del personal docente y administrativo, normalizar la situación de la planta docente con el concurso que quedó reglamentado por el Consejo Directivo -faltando operar la convocatoria-, finalizar el proceso para la cesión del lote en el que se construirá la nueva sede y gestionar los recursos para su ejecución, así como terminar el proceso de cambio de carácter, son algunos de los proyectos que le esperan a la nueva administración del Colegio Mayor de Bolívar.

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Mayor de Bolívar firma convenio con Universidad Politécnica de Guanajuato, México

La rectora del Colegio Mayor de Bolívar, Carmen Alvarado Utria, y el rector de la Universidad Politécnica de Guanajuato, Hugo García Vargas//Redacción: Eleana Martelo Tirado//Fotografía: Cortesía.

Con el fin de que los estudiantes del Colegio Mayor de Bolívar puedan realizar movilidades, investigaciones y transferencias de conocimientos en México, la institución firmó el pasado jueves, 27 de septiembre, un convenio con la Universidad Politécnica de Guanajuato, ubicada en el país azteca.

La suscripción de este convenio se realizó en el marco del evento ‘Higher Education Partnership 2018’, desarrollado en Cartagena, explicó la coordinadora de la Oficina de Relaciones Internacionales (ORI), Julia Luna Amador.

“Ya nuestra institución había conversado con esta universidad en un evento realizado, el año pasado, en la ciudad San Miguel de Allende (México). En esta oportunidad, pudimos definir los ejes sobre los que vamos a trabajar para beneficiar a nuestros estudiantes”, afirmó.

El documento fue firmado, oficialmente, por el rector de la Universidad Politécnica de Guanajuato, Hugo García Vargas, y la rectora del Colegio Mayor de Bolívar, Carmen Alvarado Utria.

Cartas de intención

En el evento ‘Higher Education Partnership 2018’, también, se firmaron varias cartas de intención. Una de las primeras fue con la Community Colleges of Spokane (Washington-EEUU), con la cual se pretende que los estudiantes puedan realizar movilidades, investigaciones y trabajos colaborativos entre la Oficina para la Paz del Colegio Mayor de Bolívar y el programa de estudios de paz de esa comunidad estudiantil.

De igual forma, se realizaron acercamientos con la Community Colleges For International Development (Texas-EEUU), la cual permitirá la participación del Mayor de Bolívar en el encuentro de community colleges que se realizará en febrero de 2019 en San Diego (California), y a través del cual se podrá establecer un relacionamiento con otras entidades del mundo.

También se firmó carta de intención con el centro de enseñanza de idiomas Languaje Thread LLC (Wyoming-EEUU), la Universidad de Wyoming, la Dirección General de Cobertura, Pertinencia y Calidad de la Educación Superior de la Secretaría de Innovación y Tecnología de Guanajuato, y la Universidad de la Salle (Cancún). En esta última, los estudiantes de Turismo e Idiomas, Administración Turística y Administración de Empresas podrán realizar sus prácticas e intercambios académicos.

De igual manera, se estrecharon relaciones con ETS Global (Casa certificadora de inglés), Suny The State University of New York y su centro COIL – Collaborative Online International Learning (Aprendizaje internacional colaborativo en línea), la Fundación Universitaria Andina y el Sena Regional Bolívar.

El objetivo con la última entidad es que esta formalice su vinculación a la próxima Semana Internacional y se aúnen esfuerzos para emprender, conjuntamente, un proyecto de bilingüismo.

Presentación Partners Campus Mayor

Finalmente, en el ‘Higher Education Partnership 2018’ se le presentó a Susanna Meyer, directora de membresía y PartnersCampus de Partners of the Americas, el Partners Campus que se está conformando en el Colegio Mayor de Bolívar.

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Rectora realizó recorrido para inspeccionar obras en la institución

La rectora del Colegio Mayor de Bolívar, Carmen Alvarado Utria, en compañía de la ingeniera civil, Gissela Román Ceballos//Redacción: Eleana Martelo Tirado//Fotografía: Sergio Andrés Zuleta Tovar. 

El pasado viernes, 24 de agosto, la rectora del Colegio Mayor de Bolívar, Carmen Alvarado Utria, junto a la asesora de Infraestructura, la ingeniera civil Gissela Román Ceballos, realizó un recorrido por las áreas en intervención al interior de la institución, para verificar el estado de las obras terminadas y las que están por ejecutar.

Áreas como los salones 4A, 204, 205 y 114, el laboratorio de idiomas, el consultorio médico, Admisiones y la Oficina de Relaciones Internacionales (ORI), fueron inspeccionadas.

“Estos trabajos van a ocasionar incomodidad en los estudiantes, como les dije en la jornada de inducción a aquellos que entraron a primer semestre. Les agradecemos a todos que nos colaboren, tomando las precauciones de no cruzar por esos espacios que serán intervenidos. Los trabajos no durarán más de dos meses, pronto tendremos salones en mejores condiciones”, explicó la rectora.

LOS TRABAJOS

*Consultorio médico: Se cambió la puerta, pintaron paredes y se adecuó con mobiliario y elementos, como báscula, estetoscopio y equipo de diagnóstico, entre otros. Se dotó con más de 30 insumos para la atención de los usuarios, los cuales fueron adquiridos con antelación. De igual forma, se amplió el área de espera.

Dos médicos, una enfermera y una auxiliar de enfermería están disponibles para atender los casos que se presenten en la institución. En el consultorio, en cumplimiento de la normatividad que rige este tipo de servicios, no se suministrarán medicamentos a los pacientes. Solo se brindarán los primeros auxilios, se asesorará sobre planificación de embarazos y se harán consultas externas.

El médico del horario diurno atenderá de 7 a 10 a.m.; la auxiliar de enfermería lo hará de 10 a.m. a 3:00 p.m.; el otro galeno estará disponible de 3:00 p.m. a 6:00 p.m.; y la enfermera estará atenta al servicio de 6:00 p.m. a 10:00 p.m.

*Ala izquierda de la institución (pasillo de Delineante de Arquitectura, Gestión del Mantenimiento Electromecánico y Diseño de Espacios Escénicos): Se realizó impermeabilización constatando que durante los días de lluvia no se filtra el agua, como ocurría antes. Asimismo, se cambió el entablado de la cubierta de entrepiso y varias vigas de maderas estructurales.

*Pasillo a la salida de la sala de profesores: Se impermeabilizó y cambió el piso, para prevenir la filtración de agua.

*Salón Rafael Núñez: Cambio de aires acondicionados y desmonte de las manejadoras que se encontraban sobre la subestación eléctrica, para evitar daño por estar a la intemperie.

*Laboratorio de idiomas: Cambio de aires acondicionados.

*Salón 4A: Adecuación de la pared para evitar el desprendimiento de material particulado (polvillo). Próximamente, se colocará un extractor para que el aire acondicionado del salón de al lado (4B) circule hacia este.

LAS OBRAS A REALIZAR

La institución prevé realizar diversos trabajos, descritos a continuación:

*Salones 204, 205 y Taller de Delineante: Cambio de cubiertas y cielo raso, pintura y adecuación de ventanas. Se prevé que a más tardar el 15 de septiembre arranquen los trabajos. Los estudiantes que tomen clases en esa ala de la institución serán trasladados, como ya se le informó a la unidad de Arquitectura e Ingeniería, la cual coordinará con la oficina de Planeación los movimientos, informando oportunamente a docentes y estudiantes.

*Adecuación salón 114: Aislamiento acústico y climatización (aires acondicionados). Este salón se encuentra en este momento sin uso.

*Oficina de Admisiones: Se remodelará internamente.

*ORI: Se adecuarán los muros para evitar el desprendimiento de material particulado (polvillo).

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Rectora recibe a los conferenciantes del Foro

Redacción// Mariel Torres. Fotografía// Sergio Zuleta

La rectora del Mayor de Bolívar, Carmen Alvarado Utria, luego de darles la bienvenida  a los conferenciantes del  III Foro Internacional y IX Nacional de Pensamiento Moderno y Contemporáneo  en el evento de instalación, los recibió en su despacho con el ánimo de afianzar las relaciones.

Estos serán los  conferenciantes que estarán durante el desarrollo del Foro, Alberto Saldarriaga Roa  de Colombia; Edgar Alberto Estupiñan de Chile; José Antonio Tinto Arandes  de  Venezuela; María Lucia Pérez Pardo de Colombia; Raúl Armodio Archibold de  Panamá; Santiago José Pérez Samaniego  de Ecuador;   Mauren Yadid  Burgos Triana de  Colombia; Sebastián Reyes Alvarado  de Panamá;  Aura Inés Aguilar Caro  de Colombia; Soraya Bayuelo Castellar  de Colombia; Mario Alberto de la Puente Pacheco de Colombia.

Ver agenda del Foro 

Edgardo Passos Simancas, coordinador del Centro de Investigación del Colegio Mayor de Bolívar; Carmen Alvarado Utria, rectora de la institución; Alberto Saldarriaga, ponente de Colombia; y Edgar Estupiñán Pulido, conferencista de Chile.

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